• Mié. Nov 30th, 2022

Por: Rafael Salas Vázquez

Hoy en día, debido a la sobrepoblación, las actividades humanas modernas y el consumismo desproporcional, la cantidad de basura que generamos en México y el mundo ha crecido de manera considerable, y aunado a su ineficiente manejo, la contaminación ocasiona severos problemas de salud y daño al medio ambiente; además de conflictos sociales y políticos. Anteriormente, gran parte de la basura era quemada, lo que ocasionó una explosión incontrolable de Dióxido de Carbono; o, por ser llevada a tiraderos, se generó una sobrepoblación de basura que en estos momentos representa un gran inconveniente, pues la capacidad de los denominados rellenos sanitarios, ha sido rebasada por mucho. Se estima que en México la cantidad de plásticos existentes en los vertederos de la República asciende a más de 5 millones de toneladas de las cuales, la mayoría proviene de actividades alimenticias, farmacéuticas y cosmetológicas. Esto ha llevado a implementar técnicas y tecnología para reciclar dichos envases, generando una perspectiva positiva para el desarrollo económico, calidad de vida y estabilidad ambiental .

El proyecto de casa ecológica, construida con botellas de Polietileno Teleftarato (PET) y vidrio, representa una alternativa integral para mejorar la calidad de vida de millones de familias de escasos recursos, pretendiendo dar así una respuesta competente a la crisis habitacional y ambiental en nuestro país. La construcción de la vivienda ecológica, surge del interés y necesidad de rescatar al Planeta, y sobre todo al sector más desprotegido, buscando así disminuir los índices de pobreza y marginación. Actualmente el proyecto de construcción de casas con botellas, ya ha rendido sus primeros frutos; Tlaxcala es pionera, a nivel nacional, del proyecto de viviendas ecológicas hechas con botellas de PET y vidrio, madera reciclada, lonas que fueron utilizadas durante las pasadas campañas políticas, y demás técnicas que privilegian la conservación del medio ambiente y el mejoramiento en la calidad de vida de los que la habitarán.

La Fundación Liderazgo Joven AC., se propuso hacer realidad en México lo que ya se venía construyendo en Latinoamérica. Construyendo vivienda ecológica con botellas, no solamente provee del lugar físico en la cual la familia como primer medio de socialización procura un desarrollo integral del individuo, sino que va mas allá desde la concientización de las personas pertenecientes a la comunidad, genera su participación, evidencia los alcances del reciclaje, y nos da una alternativa a la problemática habitacional.

El ejemplo está a la vista de todos. Sí es posible reciclar y construir al mismo tiempo. Sí podemos abatir la pobreza patrimonial a través de estas formas de autoconstrucción. Sí podemos evitar la degradación de nuestro planeta y reutilizar los desechos que generamos. El esfuerzo compartido entre sociedad, gobierno e iniciativa privada resultó decisivo para poder concretar este proyecto. Ojalá más visionarios actores se interesaran por hacer de estos métodos algo más que iniciativas. El pueblo debe saber que existe una amplia diversidad en opciones para poseer, construir o autoconstruir una vivienda digna. Los poderes del Estado se obligarán a hacer valer el artículo 4° constitucional y deberán modificar su percepción para comenzar a apoyar decididamente estas propuestas. La iniciativa privada debe solidarizarse y expandir su visión emprendedora para ofrecer opciones de vivienda más accesibles para los mexicanos. No hay límite ni pretexto. El tiempo para salvar al planeta y ayudar al que menos tiene se acorta.

Rafael Salas

Director General de Dividendee. Experto en Sustentabilidad, Finanzas y Blockchain. Considerado Promesa de México por la Revista CNN Expansión y Agente de Cambio de Ashoka. Integrante del Club Líderes del Futuro de la Revista Líderes Mexicanos quien también lo nombró uno de los 300 más influyentes de México.