Casas ecológicas hechas con botellas (Parte 2)

Por: Rafael Salas Vázquez

Según Javier Gavito Mohar, director general de la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), en México, tres de cada 10 familias están en rezago habitacional ampliado, porque carecen de vivienda o la que poseen está construida con materiales de baja calidad; también refirió que la población total del país es de 26.7 millones de familias, de las cuales 17.8 millones tienen casa propia y 8.9 millones están en situación de rezago.

De acuerdo con la metodología para la medición de la pobreza por ingresos que ha realizado el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), se definen tres niveles de pobreza: 1. La pobreza alimentaria: Incapacidad para obtener una canasta básica alimentaria, aun si se hiciera uso de todo el ingreso disponible en el hogar en comprar sólo los bienes de dicha canasta. 2. La pobreza de capacidades: Insuficiencia del ingreso disponible para adquirir el valor de la canasta alimentaria y efectuar los gastos necesarios en salud y educación, aun dedicando el ingreso total de los hogares nada más que para estos fines. 3. La pobreza de patrimonio: Insuficiencia del ingreso disponible para adquirir la canasta alimentaria, así como realizar los gastos necesarios en salud, vestido, vivienda, transporte y educación, aunque la totalidad del ingreso del hogar fuera utilizado exclusivamente para la adquisición de estos bienes y servicios. Es decir, el rezago habitacional en México no pierde correlación con la situación económica de millones de personas.

La construcción ecológica en lo que respecta a este proyecto, se enfoca a los sectores cuya marginación económica lacere su desenvolvimiento como humanos, buscando brindarles una oportunidad de desarrollo integral que pueda reincorporarlos al sector productivo de la sociedad.